Es común describir al fútbol como el "deporte rey" y decir que es el deporte más popular del mundo; pero ¿de dónde viene esa afirmación?

En la actualidad deportes como el baloncesto, el béisbol y el automovilismo están ganando fanáticos y mueven a miles de personas a nivel mundial, por lo que surge la interrogante ¿Es realmente el fútbol el deporte número uno del mundo?

Por ejemplo los siete juegos de la final de la National Basketball Association(NBA), la liga de baloncesto de los Estados Unidos, en su temporada 2015 - 2016, tuvieron más de 31 millones de televidentes en promedio; pese a estos impresionantes números, el fútbol sigue manteniendo su sitial de honor y por eso en SOMOS cantamos goles y no canastas.

De acuerdo con el "Gran Censo del Fútbol" realizado por la FIFA en el año 2006, a sus asociaciones miembro, más de 265 millones de personas juegan al fútbol a nivel mundial y 5 millones están asociadas de alguna manera, como árbitros, entrenadores, directivos, u otro rol. Esto implica que el 4% de la población mundial está vinculada al fútbol. En su primera edición, realizada en el año 2000, este censo registro a más de 242 millones de jugadores a nivel mundial, por lo que solo en 6 años sumó más de 23 millones de seguidores. Estas cifras sugieren un rol protagónico para el fútbol a nivel social y deportivo. A medida que la sociedad avanza el fútbol también y para muchos, el deporte es un compañero diario, lo que lo convierte en un aliado ideal para gestar e insertar cambios positivos en las comunidades.

En su reporte FIFA 2.0: El futuro del fútbol, la FIFA sostiene que: "Tradicionalmente, el mundo del fútbol ha servido como vía de expresión para los pueblos y las naciones. Con una importancia que trasciende los límites del campo, el fútbol ofrece a jugadores e  hinchas mucho más que una competición deportiva: sirve de vehículo para fortalecer la identidad e impulsar la buena voluntad junto con otros actores sociales".

SOMOS ciertamente representa el afán y determinación de varias instituciones creyentes en el poder transformador de un balón, y gracias a esto se ha convertido en la Red del Deporte para el Desarrollo de América Latina.

En América Latina más de 39 millones de personas juegan fútbol, lo que básicamente la convierte en el reino del balompié, por encima incluso de Europa, cuna histórica del deporte. Sumando todos estos elementos, sobran razones para ver al deporte, y específicamente al fútbol como la herramienta clave para impulsar cambios y mejoras en las comunidades de nuestra región.

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