A mis 11 años, tras la muerte de mi padre, me mude al barrio La Paz a vivir con mis abuelos, mi hermana y mi mamá. Yo no estaba estudiando ya que seguía triste por la ausencia de mi papá, sin embargo en ese momento llegó al barrio una fundación a promocionar una escuela de fútbol.

Al principio yo estaba muy escéptica, en parte porque el fútbol es generalmente concebido como un deporte para hombres, pero poco a poco me fue generando curiosidad. Me atreví a formar parte de esta fundación, hoy en día puedo decir que es de las mejores decisiones que he podido tomar.

En las clases me llamaba la atención que no era una típica clase de fútbol; sino que enseñaban cosas adicionales como: respetar al compañero, ser tolerante y solidario. De ese tiempo se me vienen un montón de recuerdos bonitos.

Me gustó mucho la inclusión de las niñas, jugamos juntos hombres y mujeres y eso me fascinó, porque todos somos iguales. Al tiempo de haber entrado a Fútbol con Corazón también retomé mis estudios, aunque no volví a una escuela regular, sino que terminé de estudiar en la escuela nocturna.

Definitivamente ser parte de un entorno positivo me motivó a continuar con mi formación académica. Tener a alguien que te apoya, te habla de un "proyecto de vida", te hace creer y te demuestra que puedes tener oportunidades. En mi infancia FCC se convirtió en mi familia.

Llegar a los entrenamientos no era solo llegar a patear un balón, sino ser parte de un equipo y saber que podías contar con ellos. Hoy en día muchos de mis "profes" también son mis colegas, y la alegría y agradecimiento que siento es inmensa.

De beneficiaria a líder

Tras haber pasado casi 4 años como beneficiaria de FCC, me llegó el turno de "salir" de la organización. Yo no quería cumplir los 17 años porque me daba terror tener que alejarme y pensaba: "fijo, se van a olvidar de mí", pero por suerte no fue así y me pude vincular a la organización, esta vez desde otro punto de acción entrando a una nueva fase llamada "Líder Cor".

"Líder Cor" es un programa de formación arduo, extenso e integral que brinda FCC a algunos egresados, para capacitarlos y hacerlos parte del equipo. Tiene un componente teórico y uno práctico, y tras un año de formación puedes ser líder en alguno de los proyectos de FCC. Particularmente esta fue una transición muy compleja porque yo venía de ser beneficiaria, donde era la protagonista, y ahora como líder, era yo quien tenía que velar por los niños y su desarrollo. Fue un cambio de 180 grados.

Sin dudas, ahora como asesora tengo otra prioridad: mis niños. En ese tiempo, además, FCC me dio una beca para estudiar Psicología en la Universidad de la Costa (CUC), fue una beca del 98%, y eso ha sido un grandísimo regalo para mí. Que invirtieran en mí de esa manera es algo increíble. Hoy estoy cursando el décimo semestre, ya casi obtengo mi titulación y quiero dedicarme a la psicología social comunitaria.

Ser parte de FCC ha sido un viaje maravilloso porque una vez que culminé mi formación como "Líder Cor", fue que comencé a ver a FCC desde una óptica diferente. En esta etapa es donde realmente pude entender la misión y los objetivos de la organización. Actualmente soy Líder de Fútbol Urbano, que es una nueva operación donde además de enseñar valores y habilidades para la vida a través del fútbol, integramos elementos urbanos como la música, el teatro y el arte en forma de grafitis para que los niños y jóvenes se sientan identificados.

En Fútbol Urbano nos enfocamos en trabajar con niños de 8 a 17 años, y manejamos temas como la resiliencia, no a la violencia, rechazo a las drogas, sexualidad sana y responsable, y proyecto de vida; y a mi cargo están 260 niños beneficiarios en las sedes de Villa San Pedro, Nueva Colombia y El Bosque.

Mi proyecto de vida ha cambiado radicalmente, mi crecimiento ha sido acelerado. Sin lugar a duda es algo que agradezco todos los días y me motiva a seguir adelante y a seguir comprometida con este movimiento.

Stefany Arbolena es una de las beneficiarias de la Fundación Fútbol con Corazón, miembro de la red SOMOS. Su camino por el deporte y el encuentro con estas iniciativas, han marcado el desarrollo de su vida. Hoy en día Stefany se ha multiplicado en 260 niños y niñas, que como ella, reciben conocimientos y aprendizajes de esta herramienta de inclusión.

UNA INICIATIVA DE
EN ALIANZA CON